domingo, abril 30, 2006

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* cuando a los 5 minutos sabes que la clase no tendra provecho...

miércoles, abril 05, 2006

autobiografia inconclusa de un personaje olvidado

Julio, en honor a un “Garavito” amante de las estrellas. Me hubiera gustado llamarme “Gaetano Bresci”, “Gavrilo Princip” o “Lee Harvey”. Haber contestado “presente!”; “presente y culpable”; y ante las impávidas miradas de mis compañeros haber afirmado con orgullo: “Si!, asesine al rey de Italia, fui el detonante de una guerra mundial, y si, yo mate a Kennedy”. Pero no fue el caso. Soy un Julio nacido en Octubre, el oscuro mes donde Dios se esconde. Mi cumpleaños es día de luto. Tras la nefasta noche mi padre se dedico a buscar entre las estrellas su difunto amor. Nunca me hizo sentir culpable, tampoco inocente. Su viejo amigo el arquitecto le construyo el “Olimpo”; torre de madera con una extraña esfera en la parte superior y un telescopio que asemeja un cañón. Diez horas a caballo desde el pueblo mas cercano, el “olimpo” se adentraba al final del valle atemorizando a los pocos que por allí pasaban. Extrañas historias de quien lo habitaba llegaron hasta el pueblo. No era para tanto, tan solo mi padre entre mapas viejos y libros empolvados.

Y mientras mi padre habitaba el “olimpo” yo crecía en la ciudad. Casa de abuela, tías solteras, domingos eternos. Escasas palabras, el estar entre la gente poco me gustaba. Libros, revistas, lápices de colores. Me sentaba bien el estar solo. La Abuela me decía que por dormir con la boca abierta una rata mi lengua se había robado. Nunca fui capaz de declararme ante mis compañeros de clase como el culpable de grandes magnicidios. En parte por llamarme Julio y en parte porque era demasiado introvertido, ensimismado, retraído. En un principio pensé que mi actitud se debía a la madre ausente, luego la culpa la tuvo mi padre, abuela, tías, primos, profesores, compañeros de clases… llegue a pensar que era un malvado plan de los ácaros que habían invadido mi cerebro como primer paso del dominio sobre los hombres. . .

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**tomada por el pepito**

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A la hora de estar frente al computador me levanto y al regresar esto encuentro:

"La historia se repite por n veces o algún símbolo que identifique lo infinito, el ensayo para hacer y la voluntad a flor de piel, el nombre en la parte superior izquierda del papel blanco y los intentos por concentrar las neuronas cerebrales que andan en otro mundo para sentarse a escribir la tareita de la escuela, pero que va oyendo a los Nikis, hablando por tele y congelándose de frió por no usar un paraguas o un impermeable la tarea se aplaza se aplaza y la historia se repite se repite como el péndulo que va de un lado al otro. Atención a estudiar que la vida es mucho más que una canción de los Nikis."

Mi hermana tiene toda la razon, pero como molan los Nikis.